Ya no soy la niña pequeña que lloraba por todo y que necesitaba que la acompañaran con sus preocupaciones hasta el fin del mundo. Ahora puedo valerme por mi misma. No me siento mal, y lo he asimilado. Llega el momento decisivo. No me da miedo que me corten la espalda, ni que me duela despues, ni que pudiera salir mal. Esa no es una opción, o, por lo menos, la mia.
Estoy muy tranquila.
Esta tarde, como ya sabeis, me operan aqui en Madrid, no he actualizado antes porque he estado
despreocupandome de todo siendo feliz por ahi con mis amigos. Solo hay una persona que no me ha podido desear suerte, pero que sé que de haber podido ser, estaria aqui conmigo, diciendome capulla, mirandome mientras se rie y pegandome con la mano en el hombro.
La echo de menos... y es la única persona a la que ahora mismo me gustaría darle el mayor abrazo de la historia. Aunque ya no pueda ser.
Abu, vieja, esta va por ti y este va a ser mi abrazo :D !!
